domingo, 4 de octubre de 2009

Trinera de Miarma

Ayer entré en una casa de Triana, de la Triana Pueblo, de Sevilla.
En la misma calle Procurador va una amiga y me invita a ver una peli después de un día fallido de danza contemporánea. Así que yo encantada, uno por lo de la peli y dos por entrar a marujear a una casa auténtica de mi barrio.
La sorpresa estuvo desde el principio. Nada más abrir el portal apareció un pasillo laaargo y abovedado con sus buzones a la derecha, y al final un patio. Un patio de flores pero también de tendederos, triciclos descansando, ruido de tele y una luz tardía "ya me marcho, desperecense". Esa tranquilidad del desgaste que tiene Septiembre en Alicante, y que en Sevilla continua en Octubre. Adoro este ambiente de cansancio y también de orgullo y alegría. Así que recorrimos el pasillo y un poquito antes de llegar al patio giramos a la izquierda. Se lo pueden imaginar, unas escaleras bien empinaditas girando girando. No sabías muy bien cómo pero ya habías subido un nivel y siempre fuera, fuera de las cuatro paredes pero dentro de la parcela. Habíamos dejado ya por lo menos tres viviendas en planta baja, subido unas escaleras, nos encontrábamos de nuevo con más microviviendas y sin embargo siempre plantas y flores, siempre aire fresco. Bien, seguimos subiendo. Esta vez las escaleras tenían tenían un pasamanos de madera pintado de color azulelcairo, como el patio del Evaristo Abuelo en mi niñez. Lo increíble era ver que a cada paso crecían casitas, casitas en altura. Era un pueblo en una parcela que para recorrerlo había que escalar y no caminar. Así fueron pasando las calles y las alturas hasta que subimos al palomar: la casa de Reyes. A las escaleras del útlimo tramo le faltaban 10 grados para tener que escalarlas de veras y era un lugar viejito, muy caluroso en verano y muy frío en invierno, pero a la vez tan lindo, tan memorioso, alegre al fin y al cabo. Desde esa altura echabas la vista abajo y recorrías con la mirada los pasos que habíamos dado. Pasos laberínticos.

Viva el paso del tiempo y la construcción del poco a poco. Como las personas cuando son viejitas y sonríen, construidas en la vida.

4 comentarios:

  1. Hola anita! Bienvenida al mundo de los blogs virtuales! Muaka, relinda!

    ResponderEliminar
  2. me encantaaaa boluda! ;)
    ya te pongo en mi bolso...

    ResponderEliminar
  3. te leo a son de tu música, fíjate q estás más cerca de lo q pensaba!
    la arquitecta q llevo dentro reclama un dibujo de ese pueblo en altura.. aiñ!

    un beso con la boca llena de lunares

    ResponderEliminar
  4. pues lo tendrás y estoy deseando ponerme manos a la obra

    te devuelvo el beso de lunares con flores y hasta arribita de agua

    ResponderEliminar